El monje que vendió su ferrari.

Creo que las cosas pasan por algo, que todo sucede para que aprendamos y mejoremos.

En esta reflexión estaba cuando ha aparecido de nuevo un libro que aunque ya leí hace tiempo: El monje que vendió su ferrari, me ha vuelto a hacer consciente de esas cosas que muchas veces olvido tan fácilmente, y de las que quiero ser consciente en estos días de confinamiento.

No voy a hacer ni una sinopsis, ni un resumen del libro, solo pretendo trasladarte las ideas principales por si te ayudan como a mí, a ese desarrollo personal, a ser mejor, a vivir mejor y a ser más feliz (sí… a ser más feliz, aunque estemos viviendo esta situación extraña).

 

 

  • La calidad de la vida depende de los pensamientos que tengas.

Si piensas que algo va a salir mal en la reunión, que no vas a acabar el informe que tienes que presentar, que vas a tener problemas con el cliente… y así un sin fin de pensamientos que vienen día a día, ¿no crees que es normal que aumenten las preocupaciones, las noches sin dormir, el estrés o la ansiedad?

No podemos decidir lo que sucede en nuestra vida, ni podemos controlar el futuro, pero sí puedes controlar como afrontas lo que te pase y ser conscientes de como son tus pensamientos. Si además quieres herramientas para mejorar el control de tu mente, te invito a que eches un vistazo al Método KEMAY.

 

  • El propósito de la vida, es una vida de propósito.

Nos recuerda que la felicidad está en marcarse objetivos y en la constancia para conseguirlos.

Así que aquí están los pasos de acción que recogen en el libro para asegurarnos que el objetivo es tan alcanzable como pensamos:

    • Visualiza tu objetivo final. Crea una imagen mental clara de tu tesoro o objetivo final;
    • Mantente alerta para seguir avanzando hasta él, volver a los antiguos hábitos es muy fácil si nos relajamos;
    • Empieza por comprometerte contigo mismo. Escribe un contrato de objetivos contigo mismo que incluya plazos  (ya sabes lo importante que es limitar en tiempo, para conseguir tus proyectos).
    • Toma acción, da un paso aunque sea pequeño todos los días.
    • Ríete durante el trayecto. Disfruta del camino, un día sin risa o un día sin amor es un día sin vida.

 

  • Empieza por hacer las cosas que menos te gustan o temes.

¿Te suena lo de postergar o procrastinar? ¿Lo de centrarte en los importante? El cambio que quieres, comienza por hacer las cosas que estás dejando de hacer. Haz las cosas que temes, porque estás construyendo las bases del éxito y de tu propio liderazgo. Si además lideras o gestionas un equipo verás que también influye en ellos.

 

  • Respeta y cuida de tu tiempo.

El tiempo es valioso, aprovéchalo como si fuera el último día y no dejes que te quiten tu tiempo. Sé consciente de las interrupciones y aprende a ser asertivo, a decir que no. Por si te interesa, un Curso con clases en directo de Gestión del Tiempo y Productividad.

 

Te invito a reflexionar sobre cada una de las grandes reflexiones del Monje que vendió su ferrari. ¿Te han hecho pensar?

Espero tus comentarios. Un abrazo.

Aún No hay comentarios! Sea usted el primero en comentar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Ir a la barra de herramientas